El primer cuento de mi chinita, de su imaginación piratuna jejejejejejeje¡¡¡¡
Erase una vez, un barco pirata que estaba en el mar e iba de camino a la tierra de Yaco.
Yaco era un perro muy listo, que en realidad había sido un joven muy
guapo que fue hechizado por una Bruja porque le piso el pie, y hasta que
Yaco fuera bueno y ya no molestara a su hermano Lucas ni destruyera las
plantas de su casa, no volvería a ser humano.
El barco tenía un
capitán muy malo que se llamaba Barba Blanca, y sus tres tripulantes que
se llamaban Lyco, Muc y Rak, que no eran tan malos como su capitán,
siempre estaban trabajando en una jaula para atrapar al astuto Yaco,
pero este siempre lograba escaparse.
Un día buscaron a otro capitán
pirata muy muy malo que se llamaba Plat el Cojo, para que les ayudara a
atrapar al pequeño Yaco, pero él era muy escurridizo, y siempre lograba
escaparse; el capitán Plat el Cojo empezó a quemar las casas del pueblo
para que el pobre Yaco no tuviera donde esconderse y ya arrinconado por
fin lograron atraparlo.
Lo metieron en una red, pero Yaco siempre
tenía las garras largas y cuando dormían los piratas cortó la red y se
escapó, junto a su amigo el loro Yeye que siempre estaba a su lado y
solo decía: Yaco travieso; antes de irse, Yaco pintó las caras de los
piratas.
Cuando se despertaron los piratas, vieron como Yaco se iba
en un bote remando mientras cantaba- Que piratas más tontos, yo me voy
para mi casa, mientras ellos duermen y roncan, que listo soy y mi amigo
yeyé va volando conmigo – se enojaron y empezaron a seguirlos esta vez
no volvería a escaparse, y el capitán enojado dijo: Os atraparemos y
nunca volverán a salir de su jaula, porque la próxima vez les pondremos
una alarma, así os escucharemos cuando intenten escapar.
Yaco estaba
pensando ponerle una bomba contra el barco pirata y así no lo volvieran
a capturar, pero pensaron mejor que no pobre piratas tampoco eran tan
malos además eran muy lentos y tontitos y nunca podrían volverlo a
atrapar, asi que remó muy rápido y se perdió en la niebla del mar.
Dejaron el a la orilla de una isla cercana, y descubrieron que había
monedas de oro por toda la playa, con las que pudieron comprar plantas
para el jardín de su hermano Lucas que habían destruido, y con lo que
sobró le compraron un regalo a Lucas.
Entonces se le apareció la
bruja Maruja que lo había hechizado y le quito la maldición y volvió a
ser humano, y fueron felices, menos los pobres piratas que se quedaron
sin poder atrapar a Yaco perruno.